El país de las cuarenta «ventanillas únicas»

El escenario autonómico presenta un inextricable mapa de oficinas en el intento de que las empresas no se pierdan ante la dispersión de normas, burocracia e incentivos. 

«Dada la imposibilidad de incluir una detallada descripción de las ayudas concedidas por cada Comunidad autónoma, se resumen a continuación…». El párrafo está sacado de un documento oficial de Investinspain, organismo creado en 2005 por el Ministerio de Industria para tratar de orientar a los inversores extranjeros que quieren poner en marcha un negocio en España. Investinspain nació como «ventanilla única» para los inversores extranjeros, como lugar al que pueden acudir para ayudarles a crear una empresa y, entre otras cosas, para que no se pierdan en el mar de normativas distintas que rige en cada comunidad autónoma en apartados tales como regulación de ciertas actividades económicas, incentivos o ayudas a la inversión. El párrafo que se ha transcrito arriba es de uno de los documentos informativos que Investinspain ofrece en su página web, dirigidos a empresarios extranjeros que están interesados en instalarse en España.

Este organismo es una de las decenas de «ventanillas únicas» que hay en España para ayudar a la puesta en marcha de proyectos empresariales. El mapa de ayudas, de incentivos, de normativas reguladoras es tan amplio en el escenario autonómico —en ocasiones también por la distinta tipificación que la Unión Europea da a cada región—, que puede convertirse en un ovillo de dudas para un inversor extranjero, pero también para uno nacional.

«Puede haber modulaciones en ayudas, en regímenes fiscales…», explica la consejera delegada de Investinspain, Mari Paz Ramos. Le preguntamos si se han encontrado con algún inversor sorprendido por tanto escenario distinto dentro de un mismo país. «Sí —contesta—, pero más que por las diferencias en ayudas o en fiscalidad, suelen mostrarse sorprendidos por la tramitación administrativa, por la burocracia superpuesta que a menudo aparece antes de desarrollar un determinado proyecto empresarial, fundamentalmente en el ámbito de las tramitaciones y normativas medioambientales».

En Investinspain trabajan 42 personas. Con un presupuesto discreto, se esmeran en captar inversores extranjeros para España y en allanarles el camino. Tienen trabajo, y mucho. Para eso han tenido que desarrollar herramientas especializadas, como el sistema informático que les permite estar en contacto con todos los gobiernos autonómicos. Y como cada uno lleva su particular política y estratégica en materia de captación de empresas, se optó por diseñar una plataforma informática para que, por así decirlo», las Comunidades autónomas «pujen» por un proyecto empresarial que le llega a Investinspain.

Este organismo, en primer lugar, habla con el inversor extranjero y le pide que exponga sus preferencias. Si por su actividad está decidido a instalarse en un punto concreto de la geografía española el caso se complica menos: se le asesora y acompaña en estudios y tramitaciones para que se haga realidad su proyecto. Pero si el inversor no tiene claro dónde instalarse y está abierto a buscar aquella región donde más ventajas le ofrezcan —algo que suele ser bastante habitual—, entonces Investinspain difunde dicho proyecto empresarial a través de esta plataforma informática, para que las distintas comunidades autónomas lancen sus ofertas: suelos disponibles, impuestos, precios, ayudas autonómicas a la inversión, incentivos para formar o contratar trabajadores… Es el particular «mercado autonómico» para la caza de empresas.

Criterios políticos

El margen de maniobra de las comunidades autónomas a la hora de fijar sus normas para ciertas actividades empresariales hace que también en este apartado hayan surgido diferencias entre las regiones españolas. En unos casos, por el nivel de ayudas que conceden. En otros, por los requisitos administrativos que cada una ha ido estableciendo para ciertas actividades, como ocurre con el comercio. Y también, de forma indirecta, por las condiciones ligadas a las normas medioambientales que se exigen a determinados negocios, que igualmente varían entre autonomías.

Por ejemplo, a la hora de autorizar una explotación minera, cada comunidad autónoma cuenta con su propio marco regulador y se encarga de tramitar la autorización. Entre otros requisitos, se solicita un estudio de impacto ambiental, que también emite el gobierno regional de turno. Si la explotación minera afecta a dos Comunidades autónomas —los recursos naturales no entienden de mapas administrativos—, entonces el proyecto puede complicarse. Más aún si, como ha ocurrido en alguna ocasión, la discusión institucional sobre el proyecto se ve salpicada por las diferencias políticas entre dos gobiernos regionales de distinto partido.

Las diecisiete comunidades autónomas son, en suma, diecisiete administraciones distintas que, unidas a la del Estado y a los ayuntamientos, intervienen a la hora de regular, autorizar e incentivar un proyecto empresarial. Cada comunidad autónoma suele contar, además, con uno o varios organismos y portales en internet que han creado a lo largo de los años para informar de sus subvenciones, ayudas y servicios públicos de asesoría a empresas: Instituto Aragonés de Fomento, Extremadura Empresarial, Portal del Emprendedor de la Comunidad de Madrid, Instituto de Fomento de Murcia…

Por su propia definición, la ventanilla única es eso, un único lugar al que acudir. Y, ante la situación descrita, lo deseable sería que funcionara efectivamente una ventanilla única para empresarios a nivel nacional, aunque tuviera presencia física en todo el territorio con oficinas en distintas ciudades. ¿Es eso lo que ocurre? No. Hay ventanillas únicas, en plural. Son no menos de cuarenta. Las Cámaras de Comercio y el Gobierno central pusieron en marcha el programa Ventanilla Única Empresarial (VUE), y solo de estas ya hay 37 repartidas por España. Pero como la dispersión normativa es tan amplia en todo el territorio, difícilmente se puede aglutinar toda la información en un único organismo. Es el grado de complejidad al que se ha llegado. Así que distintas instituciones ofrecen su particular «solución» al problema. Y así resulta que cuando un empresario busca una ventanilla única, en ocasiones se encuentra con varias entre las que elegir.

Dos para lo mismo

Por ejemplo, en la Comunidad de Madrid funcionan dos de las ventanillas únicas empresariales que dependen de las Cámaras de Comercio y del Gobierno central: una está en la capital y otra en Getafe. La VUE de la capital está en la calle Ribera del Loira. Pero en Madrid capital también hay otra «ventanilla única» para emprendedores, que depende de la Comunidad de Madrid y que tiene su sede en el número 24 de la Gran Vía.

Investinspain, 37 VUE de las Cámaras de Comercio y el Gobierno central, varias más en algunas regiones cuyas comunidades autónomas han creado su particular ventanilla única… Si a eso se suman los distintos organismos autonómicos creados para atender proyectos empresariales, la cifra supera ampliamente las cuarenta oficinas.

Y aún así, la situación es tal que da margen para que haya empresas privadas dedicadas específicamente a asesorar a los emprendedores en materias tales como ayudas y subvenciones autonómicas. La dispersión es tal, que ni entre tanta ventanilla única dan por resuelto el asunto. Basta con sondear por internet para comprobar que hay gabinetes profesionales especializados en recopilar la normativa que va apareciendo en las distintas comunidades autónomas, para que el emprendedor no se pierda en el intento a la hora de buscar subvenciones para su negocio. Esas agencias privadas se encargan de recoger la información oficial, ordenarla y facilitársela al interesado que les paga por estos servicios.

FUENTE: Roberto Pérez/ ABC (www.abc.es)

, , , , , ,

  1. #1 por alfredo dolce el 25 abril, 2011 - 18:24

    Esto de las ventanillas únicas es así en todos lados. No pueden existir, lisa y llanamente. Menos aun en lugares como España. Yo soy uruguayo y tenemos este mismo problema, con “ventanillas únicas” para emprendedores a varios niveles.
    Creo que lo que hay que tener son “Oficinas Agilizadoras” en las que se encuentre gran parte de la información y se puedan llenar gran parte de los formularios necesarios para instalarse, de acuerdo al ramo en que se quiera invertir. Saludos.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: